Cómo organizar una boda pequeña
Para organizar una boda pequeña, empezad por una lista de invitados cerrada y criterios claros, y elegid el lugar a partir de ese número: restaurantes, casas rurales o fincas con espacios pequeños funcionan mejor que un salón grande medio vacío. Comunicadlo con naturalidad a quien no esté invitado y, si queréis, compartid el día con más gente a través de la web de la boda.
La lista, primero
En una boda pequeña cada invitado pesa más. Acordad un criterio sencillo (solo familia cercana y amigos íntimos, sin acompañantes que no conozcáis) y aplicadlo a todos por igual.
Un lugar a su medida
Un espacio pensado para doscientas personas se ve vacío con treinta. Buscad sitios con salones pequeños o reservados de restaurantes, y preguntad si tienen mínimo de invitados.
Lo que una boda pequeña permite
- Una sola mesa larga para todos.
- Un menú más cuidado o una experiencia (una cata, una comida en el campo).
- Dedicar tiempo a cada invitado.
- Más presupuesto por persona.
Quien no está invitado
Explicadlo con naturalidad: «Hemos querido algo muy íntimo». Si os apetece compartir el día con más gente, podéis enseñarles después la web con las fotos, o celebrar algo informal más adelante.